31 de mayo de 2010
4 de mayo de 2010

Parece que todo ha cambiado. La luz hoy es más oscura, el camino es más largo, la hora nunca llega. La gente sonríe, feliz, alguien ha conseguido hacer realidad sus sueños y eso no es nuevo. Lo que es nuevo es que yo no sonrío con ellos. La perfección no es perfecta, está desordenada, no eligió bien los colores. La primavera ha perdido su encanto. Sí, es verdad, todo ha cambiado.
Aunque esa es sólo la primera opción. La segunda es que la que ha cambiado soy yo y, en realidad, eso tiene más sentido. No ando con la sonrisa que suele caracterizarme, no miro con la misma alegría de siempre, no veo el lado positivo a las cosas, siempre negativo. Eso sí, negativo lo he visto siempre, pero había algo que aún me hacía pensar que podría ser cierto. Algo que me ayudaba a seguir intentándolo una y otra vez. Algo que ahora se ha perdido, algo que llamaban ilusión.