Siempre me decían: " Tú dale tiempo al tiempo, y algún día el tiempo te sorprenderá". Pero ese momento no llega. Las agujas del reloj de la pared siguen dando vueltas y nada ni nadie cambia alrededor. Igual sólo soy yo y mi forma de entender la vida, demasiado crítica; sin embargo, sigo sin verle la sonrisa: el mundo llora. Llora la pérdida de la humanidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario